Información General
El último de los cuatro discipulados invita al creyente a descubrir la riqueza de vivir en comunidad dentro del cuerpo de Cristo. Aquí aprenderá que la iglesia no es solo un lugar de reunión, sino una familia espiritual donde cada miembro tiene un rol, un propósito y una responsabilidad. Se explorarán los deberes que fortalecen la unidad, como el servicio mutuo, la oración compartida y la edificación constante, entendiendo que la vida cristiana florece en comunión y no en aislamiento. Este discipulado también ayudará a comprender el propósito más amplio de la vida cristiana: ser luz en el mundo y reflejar el amor de Dios en cada área de nuestra existencia. A través de enseñanzas prácticas, se guiará al discípulo a descubrir los dones espirituales que Dios ha depositado en él, y cómo ponerlos en acción para bendecir a otros y contribuir al crecimiento de la iglesia. Más que teoría, será un espacio para ejercitar la fe, servir con alegría y experimentar la plenitud de vivir en obediencia al llamado divino.' Finalmente, este módulo busca que cada participante abrace su identidad como parte activa del cuerpo de Cristo, reconociendo que todos somos necesarios y valiosos. Al concluir, el discípulo no solo habrá adquirido conocimiento, sino que estará equipado para vivir su fe de manera práctica, comprometida y transformadora, siendo un instrumento de Dios en la iglesia y en la sociedad. Para poder cursar este discipulado es requisito: - Inscribirse en Discipulado 3 - Ver las 10 clases y cumplir con el tiempo estipulado de visualización. - Dar los 10 exámenes y sacar un mínimo de 80% en cada uno de ellos. Al cumplir con estos requisitos se hará la inscripción al discipulado 4 mediante una notificación a su correo electrónico.
Contenido
2 - Responsabilidades de la Iglesia
.4 pasos
3 - Los derechos de la Iglesia.
.2 pasos
